Navega es un placer

Buscando inspiración, esta noche, me di de bruces con un diseño de pantallas para el MoMa de New York que conocía desde hace tiempo (creo que tiene más de dos años) pero no sabía que agencia lo había realizado. Y casualidades de la vida, la llevaba siguiendo desde hace tiempo por sus buenos trabajos en series pero desconocía lo de las pantallas.

Pues si queréis dedicarle unos minutos os recomiendo que navegéis por la web de Imaginary Forces, porque, aparte de esta pieza, tiene un montón de ellas y muy conocidas, como Mad Men, Boardwalk Empire (lo último de Scorsese) o Rubicón (una serie que me tiene enganchado y que me recuerda al cine de espionaje estilo Sydney Pollack “Los trés días del Cóndor” ), The Pacific y una lista interminable de éxitos. Espero que os guste.

fotograma de Mad Men

Zara en el ipad

Zara, consolidada a nivel mundial, busca ahora su hueco en la red, entiendo que obligada por los exitos de las tiendas virtuales como vente privee y otras más que llevan años dominando el mercado virtual a precios competitivos. Por eso ya hace semanas estrenó web (con un arranque bastante penoso; fallos, errores de programación, etc..) y a la vez sacó su app para Ipad. La tienda no va más allá  de la obligación de Zara de tener presencia de marca en el mundo virtual. Es relativamente facíl comprar y se dan datos técnicos necesarios para decidir, guía de tallas, tejidos, etc… Como suele pasar con este tipo de web, las normas de accesibilidad y usabilidad no van con ellos, teniendo problemas cognitivos, de visibilidad, etc.

Pero lo que más me interesa es la aplicación del Ipad. Después de leer críticas favorables en diversos blog y revisarla he llegado a la conclusión que simplemente está apostando por la presencia de la marca, sin oficio ni beneficio para el usuario mas que tener un catálogo de estilo para consultar. Ni tiene datos de tejidos, tamaños, tallas, declaración de intenciones, consejos, devoluciones, etc.. Solo sirve como revista gratuita para ver lo último de la temporada de Zara.

Vamos que quien sea un consumidor de Zara le servirá para ir a la tienda con el ipad debajo del brazo y decir quiero esto. Para mi es otra pequeña decepción